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domingo, octubre 30, 2022

Más sobre Meta

 Meta (Facebook) se hunde en la bolsa, con nuevas caídas de su valor:

Meta abrió el mercado bursátil hoy al mismo precio de hace siete años, cuando la compañía aún se llamaba Facebook y parecía tener un enorme futuro por delante. Una caída del 20% del precio de la acción tras la presentación de los últimos datos trimestrales ha barrido todo lo ganado desde entonces y demostrado que algunos gigantes tecnológicos, en realidad, tienen los pies de barro. (...) Las cifras del tercer trimestre, la verdad, son mucho peores de lo que los analistas esperaban. En un año se han evaporado la mitad de los beneficios. El año pasado, al cierre del tercer trimestre, la compañía aseguraba haber ganado cerca de 9.000 millones de dólares. Este año la cifra apenas supera los 4.390 millones, un 52% menos. El beneficio por acción ha caído un 49% a pesar de que los ingresos de la compañía han sido relativamente estables, con una bajada de sólo un 4% que se puede achacar fácilmente al clima económico general. (Ángel Gimenez de Luis, en El Mundo)

 En una época en la que el lucro lo dan tus datos, que si te preguntas cuál es su negocio, éste no es otro que tu conocimiento puesto en venta, entonces su baja puede ser un acontecimiento positivo. Los datos de cada participante son el punto es clave para Meta (y para muchos otros):

Los problemas empezaron, aunque cueste creerlo, con una simple actualización de software. A finales del año pasado Apple introdujo nuevos controles de privacidad en los iPhone que permiten a los usuarios limitar la cantidad de información que las apps en sus teléfonos son capaces de extraer.

Hasta entonces Meta se apoyaba en su omnipresencia digital para elaborar perfiles muy detallados de los usuarios. Recolectaba información no sólo del uso que se hacía de sus propias aplicaciones, sino también muchas otras en las que incluía códigos de seguimiento. Esto le permitía ser muy eficaz -y, por tanto, cobrar más- en el negocio de la publicidad online.

Pero con los nuevos cambios ha perdido una gran ventaja competitiva en su mercado más importante, EEUU, donde la cantidad de personas que usan iPhone es muy alta. No ayuda tampoco que Google haya decidido seguir un camino parecido con Android, restringiendo cada vez más la cantidad y calidad de los datos que muestra a los desarrolladores, salvo que los usuarios opten explícitamente por compartirlos.

 Es que si el negocio es vender aire, y vivir en una meta-realidad, su alcance puede llegar a ser muy frágil, porque probablemente la vida diaria de la sociedad transcurre y transcurrirá en un entorno distinto, no en la ficción:

El otro problema para Meta es que ha decidido apostar su futuro a una sola carta: la realidad virtual. El año pasado anunció su cambio de nombre, justificándolo como un mejor reflejo de sus intenciones. Zuckerberg cree que en un futuro cercano la mayor parte de nuestra vida digital, tanto en los momentos de ocio como de trabajo, transcurrirán en entornos virtuales, algo que, en conjunto, denomina como "el metaverso", de ahí que ahora hablemos de Meta en lugar de Facebook.

 Ya tuvimos un Second Life. 

Giménez de Luis apunta también a TikTok, que compite en su terreno, quitándole porciones importantes de seguidores. Con el agravante de que TikTok representa a la presencia cada vez mayor de China como competidor por la hegemonía. Mismos o peores objetivos, si tenemos en cuenta el totalitarismo nada virtual chino.


miércoles, septiembre 21, 2022

Meta en problemas

 En el bloque de las Big Tech, Big Four o Big Five, según las variaciones de criterio para clasificarlas, hay un elemento común que pesa con una masa descomunal sobre la industria tecnológica o sobre su investigación y evolución: la capacidad monopólica de imponer tendencias y torcer el rumbo del desarrollo según sus criterios. En este sentido han perdido su halo primario de tecnológicas "buenas", que gozaron en mayor o menor medida todas ellas en sus comienzos: innovadoras, abiertas, promotoras de la inteligencia y la iniciativa, participantes en toda clase de iniciativas de mejora social. Desde hace años son para las autoridades de Estados Unidos y Europa el centro de revisiones de prácticas monopólicas, y actores de primera línea de lobbismo en favor de sus proyectos, con sanciones que se van acumulando. Dentro de ellas destacan, a mi juicio, dos: Facebook (ahora Meta) y Twitter. Facebook ha sido particularmente escandalosa y expuesta durante la presidencia americana de Donald Trump. Es que con una masa de usuarios participantes cercana a tres mil millones, la capacidad de manipulación es semejante a tener un gobierno que rigiera Estados Unidos, Europa, Rusia y China, y esto es parte de su negocio. 

Sin embargo, por agotamiento o por competencia, ha llegado un momento en que por primera vez no ha crecido, y eso ha activado alarmas. La vía de escape imaginada por su dirección ha sido lanzar Meta con el nuevo paradigma de "Metaverso", "a digital extension of the physical world by social media, virtual reality and augmented reality features" . Meta vende vida virtual, aire en la red, y su proyecto tiene riesgos que este año no parecen ser igual de virtuales. En El Economista:

(...) el pasado febrero, la red social presenta sus resultados y, con ellos, llega el primer periodo en el que los usuarios no aumentan. Esto provoca el hundimiento de la compañía y el mayor desplome en un día en el patrimonio de su fundador, marcando una caída histórica de 31.000 millones en una sesión.

La ausencia de nuevas altas en la plataforma revela dos cosas: la competencia con TikTok y un menor presupuesto publicitario por parte de los anunciantes. En el primer caso, la red social de Zuckerberg ha encontrado una gran rival en la china gracias al éxito de su formato, los vídeos cortos. En el segundo, el deterioro de las condiciones económicas ha lastrado los ingresos de la compañía.

Además, el órdago por el Metaverso ha requerido y seguirá necesitando enormes inversiones, algo que ha pesado en el valor de la compañía este ejercicio. De hecho, el propio Zuckerberg dijo que la nueva propuesta de la tecnológica era deficitaria y que supondría pérdidas durante tres y cinco años. Además, en los últimos tiempos, la antigua Facebook ha sido objeto de un mayor escrutinio regulatorio.

En comparación con sus competidoras, es la que peor rinde en bolsa. Meta Platforms se deja un 57% de valor en lo que va de año, solo superada por Netflix, que pierde un 60%. Sin embargo, las rentabilidades negativas de Apple, Amazon y Alphabet son mucho menos significativas, del -14%, -26% y -29%, respectivamente.
En fin, el darwinismo en la evolución tecnológica también puede alcanzar al T-Rex


domingo, junio 05, 2022

China, Gitee, GitHub

 En Technology Review, del MIT, el 30 de mayo, escribe Zeyi Yang

Earlier this month, thousands of software developers in China woke up to find that their open-source code hosted on Gitee, a state-backed Chinese competitor to the international code repository platform GitHub, had been locked and hidden from public view.

Gitee released a statement later that day explaining that the locked code was being manually reviewed, as all open-source code would need to be before being published from then on. The company “didn’t have a choice,” it wrote. Gitee didn’t respond to MIT Technology Review, but it is widely assumed that the Chinese government had imposed yet another bit of heavy-handed censorship.

For the open-source software community in China, which celebrates transparency and global collaboration, the move has come as a shock. Code was supposed to be apolitical. Ultimately, these developers fear it could discourage people from contributing to open-source projects, and China’s software industry will suffer as a result

 Una nueva muestra de la dependencia de grandes actores existente en el mundo Open Source en primer lugar. Pero yendo más lejos, una indicación de la limitada capacidad de elección existente en el mundo de la tecnología y de las ideas y culturas transportadas por su medio. El problema descubierto por los desarrolladores chinos con su propio repositorio "oficial" puede repetirse potencialmente en el mundo occidental, bajo el sello de las grandes tecnológicas que dominan directa o indirectamente los repositorios abiertos, "públicos", y las infraestructuras y servicios en la nube. Ni Google, ni Microsoft, ni Amazon han demostrado neutralidad en su historia, y son protagonistas de décadas de juicios por prácticas desleales. Confiar tu base de código, o tus aplicaciones en este marco no es lo más apropiado, probablemente.

sábado, febrero 28, 2015

A propósito de Lenovo y Superfish


El escándalo de Lenovo y su adware preinstalado Superfish generaron un rechazo comparable al producido por las revelaciones escalonadas de las interferencias de la NSA americana. Es que como se ha dicho, "es muy posiblemente la peor cosa que he visto que un fabricante haga a su base de clientes." (Mark Rogers). En sus palabras:
We trust our hardware manufacturers to build products that are secure. In this current climate of rising cybercrime, if you can’t trust your hardware manufacturer, you are in a very difficult position. That manufacturer has a huge role to play in keeping you safe – from releasing patches to update software when vulnerabilities are found to behaving in a responsible manner with the data the collect and the privileged access they have to your hardware.
When bad guys are able to get into the supply chain and install malware, it is devastating. Often users find themselves with equipment that is compromised and are unable to do anything about it. When malware is installed with the access a manufacturer has, it buries itself deep inside the system – often with a level of access that takes it beyond the reach of antivirus or other countermeasures. This is why it is all the more disappointing – and shocking – to find a manufacturer doing this to its customers voluntarily.
Para no abundar en lo conocido, el fabricante Lenovo entregaba sus portables con software preinstalado, entre ellos Superfish. Este producto interfería las búsquedas del usuario insertando sus propias publicidades. Esto de por sí es molesto y desagradable, y el software antiadware se ocupa de este tipo de productos. Pero el mayor problema es que para conseguir este objetivo, Superfish reemplaza los certificados de seguridad de los sitios accedidos por uno suyo propio, creando las condiciones para que ninguna página resulte confiable a través de una conexión SSL. Mark Rogers da un informe detallado de la vulnerabilidad que se produce (y también de cómo solucionarlo). ¿Qué puede hacer un usuario si su proveedor lo traiciona y lo entrega atado de pies y manos?
En este sentido va la respuesta de la fundación de Software Libre:
Whenever you use proprietary software like Windows or Superfish, true, trustable, verifiable security is always out of reach. Because proprietary code can't be publicly inspected, there's no way to validate its security. Users have to trust that the code is safe and works as advertised. Since proprietary code can only be modified by the developers who claim to own it, users are powerless to choose the manner in which security bugs are fixed. With proprietary software, user security is secondary to developer control.
En muchos escenarios suele ser muy difícil evitar el uso de software propietario. Sin embargo, las crecientes interferencias en la privacidad del usuario, ameritan evaluar dos y tres veces las posibilidades de tomar otro camino y el riesgo de ponerse en manos de quien eventualmente no respeta los derechos del comprador.

Destacamos: la explicación del agujero de seguridad de Superfish, por Mark Rogers.
La expliación de Filippo Valsorda, y su test de riesgo sobre Superfish.
La investigación de Robert Graham sobre Superfish y su fallo.
El comentario de David Auerbach sobre el impacto de esta acción sobre Lenovo.




jueves, julio 18, 2013

Cloud computing y soberanía

La reciente comprobación de la nula privacidad de las comunicaciones electrónicas, ya no sólo en el tráfico de datos, sino también en las comunicaciones telefónicas o incluso en el seguimiento de matrículas de autos, ha establecido un freno importante a la expectativa de uso de cloud computing. No estamos hablando ahora sólo de prevenciones en cuanto a la seguridad o disponibilidad de los datos y servicios, sino de la intromisión incontrolada en su contenido. La comprobación de que distintas oficinas de control de seguridad en múltiples países pueden acceder a datos privados sin mediar una orden judicial expresa, pone en duda cualquier plan de externalización de datos. ¿Pueden sus datos, bajo circunstancias especiales, estar sujetos a espionaje industrial?. Quizá sea hora de pensar dos o tres veces qué se pondrá fuera del control de una red privada.
Pablo Albarracín, en América Economía, puntualiza los problemas jurídicos relacionados con la normativa que cada país dicte para la protección de datos, destacando que estos se convierten en un problema de soberanía nacional:
El caso PRISM ha resucitado la preocupación sobre la soberanía de los datos. ¿Los datos que una compañía o gobierno considera estratégicos, deben estar en una nube internacional o en servidores y data centers dentro del territorio nacional? La masiva adopción del cloud, desde el popular Gmail a sofisticadas plataformas empresariales, está provocando una ambigüedad geopolítica de datos en todos los frentes. Dicho de otro modo, Snowden sacudió en la cara de todos los gobiernos y agencias de seguridad del mundo su deficiente soberanía informática.
El tema es más importante de lo que aparenta, puesto que pone en juego la reputación y confiabilidad del cloud como depositorio de los datos críticos, como pueden ser secretos militares, patentes industriales, información de los clientes de un banco o la información clínica de toda una ciudad o región. Una óptima adopción del cloud debería asegurar que los proveedores de la nube garanticen a sus clientes que los datos se alojen en el país de origen."La soberanía de datos se ha convertido en la principal preocupación para los clientes fuera de los EE.UU. que están buscando la adopción de una nube pública", dice el informe de Gartner Data Sovereignty Can Be a Hurdle for the Adoption of Cloud Computing. "Durante los próximos cinco años, los problemas de soberanía de datos disminuirán a medida que más proveedores pongan atención a este asunto. Sin embargo, el problema no va a desaparecer por completo".

De esta manera, tanto el cliente como el proveedor de la tecnología, evitan confusiones relativas a las diferentes normativas legales que cada país posee y que pueden generar problemas al momento de enfrentar un litigio (Google y Microsoft mucho saben de esto a raíz de PRISM). Más aún, cuando la oferta cloud está abarcando no sólo la capa de software (SaaS), sino que los niveles más físicos del cloud también cuentan con una oferta deslocalizada (IaaS, PaaS). La seguridad nacional puede estar en riesgo.
“Los datos no son de Google, los datos son de las empresas. Ellas son las dueñas de los datos y se responsabilizan de la información"
, dice Gabriela Franchetto, Google Enterprise Sales Manager. "Google se pone a disposición de ustedes (los clientes), pero los datos no son nuestros, sólo la infraestructura que los aloja”. (Conozca más sobre los aspectos legales y técnicos en la adopción del cloud en el reportaje: Leyes del Cloud Computing: ¿está la región preparada para subirse a la nube?)

Según el estudio Data Sovereignty and the Cloud de la University of New South Wales (UNSW) y el Cyberspace Law and Policy Centre, el lugar donde se alojan los datos es una problemática no sólo técnica, sino que legal y estratégica de un país. El tema ha dejado de ser asunto exclusivo de abogados a considerarse un punto importantísimo en gestión de riesgo, empresarial como gubernamental, situación que irá creciendo con los años.
Albarracín destaca la probable acción de Brasil expresada a través de su ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo Silva, de exigir por ley a sus proveedores de servicio de almacenamiento de datos de que éstos sean alojados en el país:
Según informó EFE, el ministro afirmó que el almacenamiento de los datos en el país es un asunto de soberanía nacional debido a que las empresas de internet se están negando a ofrecerle datos a la justicia brasileña con la disculpa de que sus archivos no están en el país. Bernardo se refirió a la reciente negativa de Google de entregar copias de un e-mail a un tribunal que investiga un caso de lavado de dinero. "Con esas denuncias (de Snowden) vimos que ellos (las empresas) entregan todo. Aquí alegan que no pueden hacerlo".
"Creamos incentivos para que los centros de datos se instalasen en Brasil y les suspendimos todos los impuestos sobre la compra de equipos, pero creo que ahora vamos a tener que obligarlos a almacenar los datos aquí". Bernardo señaló que además de obligar a las empresas a archivar sus datos en el país, el gobierno también va a invertir en infraestructura de  redes locales y a promover una reforma en la gestión internacional de internet, para que sea asumida por la ONU y no por Estados Unidos.

"El problema es que la internet tiene reglas de gestión exclusivamente dictadas por Estados Unidos.
Defendemos una gestión multilateral y multisectorial. Países y sociedades tienen que estar representados, pero los Estados Unidos se resisten mucho y frenan cualquier intento de discusión sobre el asunto", puntualizó.
La probable exigencia de Brasil de radicar localmente los datos, de todas formas, no hace sino agregar una razón más a las dudas más que razonables de externalizar datos: localizarlos fronteras adentro no cambia el problema, sólo lo sujeta a las particulares exigencias de las agencias nacionales. Es decir: quien piense en externalizar, piense de nuevo. Y no sólo con un abogado, sino con un analista político.

miércoles, junio 19, 2013

Privacidad de datos y Cloud Computing

del último número de Dr Dobb's, comentario de un usuario:
 From the beginning, I have always questioned the pros and cons of the cloud and their services. I have my doubts concerning security, privacy, corporate fortitude, and price and rule changes of cloud providers. Your discussions have moved me further away from these services and have added extra nails to their coffin.
— JLONERO8255, Dr. Dobb's member
Expresado en las respuestas y comentarios al artículo Through a PRISM darkly.

Del propio artículo:
The first and most profound effect will be a serious reconsideration of the wisdom of putting data into the public cloud. The previous argument for migrating data and apps to the cloud was that cloud hosts, such as Amazon, Google, and Microsoft, are much better at defending their systems from hackers than most corporate IT departments are. This view is supported by the contention that those companies can afford to hire hundreds of security professionals to provide the necessary protection, vigilance, and intelligent response — while most IT organizations can hire perhaps a few dozen, with no real ability to scale response in times of attack.
This argument, taken by itself, is still valid. However, it can no longer be taken by itself. A new dimension has appeared; namely, that the government can more or less at will see the contents of communications and data held on servers at cloud hosts. The important factor is that the government can gain this access without ever notifying the target company that its data has been copied to government servers.
Cada uno que ajuste sus propias cargas...