Mostrando las entradas con la etiqueta Broadband. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Broadband. Mostrar todas las entradas

viernes, marzo 07, 2014

Retraso de infraestructura móvil en Argentina


Este martes, La Nación publica un editorial sobre infraestructuras de telefonía móvil en Argentina, a propósito del Mobile World Congress de Barcelona. El editorial destaca la creciente distancia entre la evolución de la tecnología y su estado en Argentina, ya no sólo respecto a los países de la primera línea de desarrollo y adopción, sino también respecto a sus vecinos regionales. Una debilidad estructural y estratégica que tiene que afectar profundamente a cualquier plan nacional que se proponga como centro de negocios en servicios de software. Lo esencial dicho:
En estos días, Barcelona ha sido el escenario ideal para la cumbre global de la industria de la conectividad móvil, el Mobile World Congress (MWC, por sus siglas en inglés). Y aunque visto desde afuera y por los no iniciados en el tema, el encuentro pueda parecer todavía del futuro, no lo es. Se trata del presente bien presente, el mundo de la gran tecnología sobre el que se asienta un cada vez más pujante negocio digital.
Lamentablemente, la Argentina parece estar muy lejos de todas estas novedades, tanto de las tecnológicas como de las comerciales, y, paradójicamente, a pesar del entusiasmo con que los argentinos abrazamos todas las innovaciones. Efectivamente, una de las certidumbres que confirmó este encuentro mundial es que nuestro país, en éste como en otros temas, no tiene planes a la vista para mejorar la tecnología para celulares y, por ello, está cada vez más atrasado en América latina. Por ejemplo, fue el único de la región que no anunció la adopción de la tecnología sucesora del 3G, la 4G LTE, que permitiría mejorar el acceso a la Web desde teléfonos móviles. La adopción de este estándar es clave para superar los recurrentes apagones que afectan a las comunicaciones móviles y, sobre todo, para conectarse a Internet a alta velocidad desde el celular.
Mientras los argentinos comprobamos en carne propia este atraso todos los días, ya hay 18 países en América del Sur y el Caribe que lanzaron servicios 4G LTE, mientras que en Europa y los Estados Unidos ya se experimentan versiones más avanzadas aún.
Esta realidad tampoco es desconocida para el Gobierno, que, sin embargo, con las medidas adoptadas un año atrás, lo único que logró fue justamente atrasar a todo el sector local de la telefonía móvil. Como se recordará, en febrero de 2013, se decidió dejar sin efecto una licitación pública para asignar frecuencias radioeléctricas para los servicios de telefonía móvil, y la Presidenta instruyó al secretario de Comunicaciones, Norberto Berner, para que asignara esas frecuencias a la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales SA (AR-SAT), propiedad del Estado, cosa que hasta ahora no ha ocurrido. Ya en diciembre de 2012, la mandataria y el ministro de Planificación, Julio De Vido, habían anunciado también la creación de Libre.ar, una nueva marca de servicios de telefonía móvil que prestaría el Estado a través de AR-SAT -fue presentada como una acción para "recuperar el éter para los argentinos"-, pero ésta fue la última noticia importante que se tuvo de esta operadora móvil.
Por su parte, las tres principales operadoras móviles de la Argentina -Telefónica, Telecom y Claro- siguen esperando que el Gobierno haga algún anuncio al respecto, y tratan de capear las cada día más crecientes dificultades para evitar las caídas recurrentes de sus redes; la demanda de ancho de banda por medio del móvil -con dispositivos cada vez más potentes- no deja de crecer, y exige mayores ajustes en las redes, con nuevas antenas y radiobases. Con este panorama, en el que las autoridades nacionales parecen no darse cuenta de la importancia del tema, no resulta extraño que la única funcionaria argentina presente en el MWC haya sido la gerenta de control de la Comisión Nacional de Comunicaciones, Anabel Cisneros.
Decíamos que la Argentina está lejos incluso de lo que es el enorme negocio digital: si licitara espectro -un recurso natural limitado por el que se transmiten las señales inalámbricas- para 4G, podría recaudar por lo menos 1000 millones de dólares, y otros 1500 millones serían necesarios para que las tres operadoras móviles locales comiencen a desplegar redes 4G LTE.
Hoy, además de la indefinición política, se cierne otro inconveniente grave: se confirmó que el servicio móvil LTE puede interferir la televisión digital terrestre, que tiene en la Argentina el país con mayor alcance de América latina. No hay que olvidar otras dos cuestiones que también dificultarían la llegada al país de la nueva tecnología: la exigencia de ensamblado de los teléfonos en Tierra del Fuego, que termina encareciendo sus precios, y el freno aduanero a las importaciones de antenas y equipos para evitar la salida de dólares.
Si pensamos que la última licitación de espectro se realizó en 1999, cuando había poco más de dos millones de usuarios de telefonía celular, y que ahora, con mucho más de cincuenta millones de líneas móviles en servicio y con dispositivos que, al permitir el acceso a Internet y a contenidos de multimedia requieren muchas más frecuencias, se está operando en las mismas condiciones que hace 13 años, se comprenderá la gravedad de la situación actual.

domingo, febrero 20, 2011

Extendiendo Internet

Bandaancha.eu y El País informan sobre un proyecto lanzado por un consorcio que integran Google, la Sociedad Europea de Satélites (que opera el Astra), la entidad bancaria HSBC y Liberty Global. Se trata del proyecto O3b Networks,una red satelitar enfocada a entregar banda ancha al hemisferio sur:
La solución para que en los países en desarrollo se extienda el uso de Internet puede estar en el proyecto O3b, que busca globalizar la sociedad de la información mediante una red inalámbrica con una troncal basada en enlaces vía satélite.
A pesar de que habitualmente hablamos sobre la llegada de la fibra óptica hasta el hogar, o velocidades del orden de varias decenas de Megabits por segundo, una gran parte de la población mundial no tiene todavía facilidad para acceder a Internet, especialmente en los países en vías de desarrollo.
Para ellos, está en preparación el proyecto O3b Networks, en referencia a los other 3 billion. El gran objetivo es, por tanto, el continente africano, India o zonas de América central y del sur. (otros 3.000 millones), que facilitará conectar a la mitad menos favorecida de la población mundial, y así tratar de cerrar un poco la brecha digital.
La dificultad de abrir zanjas en esas zonas, y tender fibra y cobre para llegar a cada uno de los hogares en estas localizaciones, hace que no sólo el acceso del usuario deba hacerse de forma inalámbrica, sino que también la troncal.
Para ello, O3b se compondrá de 20 satélites que orbitarán siguiendo al Ecuador, con una inversión total de 880 millones de euros. Los primeros lanzamientos representarán 8 satélites, que empezarán a operar a partir del año 2013.
Éstos satélites se situarán a 8.063 km de altura, bastante por debajo de la órbita geostacionaria (36.000 km), y se comunicarán con estaciones terrestres situadas en puntos estratégicos y relativamente cerca del Ecuador. Por ejemplo, una estará situada en Andalucía, mientras que otras se situarán en el continente americano, Oriente Próximo, y Australia.
Esta distancia menor respecto a la superficie hará que la latencia sea aproximadamente de 100 milisegundos, agilizando por tanto el acceso a servicios en Internet.
Luego, a partir de estas estaciones base, se extenderá la cobertura mediante tecnología inalámbrica, accesible por el usuario y relativamente barata. Por ejemplo, conexiones Internet móvil con 3G, 4G o WiMAX. Así pues, el usuario no deberá estar atado a una localización física para conectarse.
[comentado en bandaancha]
Como comenta El País, el proyecto presenta una faceta especialmente interesante: el uso de la banda ku, que permite llevar la señal directamente al usuario:

Con parabólica y sin censura

Además de participar en el proyecto O3b como socio tecnológico, Astra ha desarrollado su propio sistema para llevar banda ancha por satélite a Europa, África subsahariana y Oriente Próximo. A través del sistema Astra 2 Connect el operador europeo utiliza la llamada banda Ku, que es capaz de llevar la señal directamente al usuario.
Para acceder a Internet mediante este sistema se necesita una antena parabólica y un módem, equipamiento que ronda los 300 euros, una cantidad demasiado elevada para las economías medias del continente africano. Por eso este tipo de redes están siendo utilizadas preferentemente por hospitales, ONG y organismos gubernamentales.
El Astra 2 Connect está operativo en países como Costa de Marfil, Angola, Sudán, Tanzania, Kenia o Somalia. "Desde Los Monegros o desde Guinea Ecuatorial, los usuarios tienen un acceso transparente a Internet", explica Astra. En este caso no es necesario que un operador nacional entre en juego para redistribuir la señal.
Esta tecnología proporciona conexiones de banda ancha sin restricciones, ya que no se ve afectada por las limitaciones de las redes terrestres. Al no depender de ningún operador local, se podrían sortear incluso los bloqueos de Internet que intentaran aplicar los Gobiernos de turno. "Sería muy complicado establecer procesos de censura. Estaría solo en nuestras manos, y eso nunca lo haríamos", dice Astra.
La compañía tiene previsto utilizar próximamente para estos servicios la banda Ka, que permitirá ampliar la cantidad de usuarios que puede engancharse a la Red y, al mismo tiempo, aumentar la velocidad del servicio. Las velocidades más lentas son convenientes para mensajes de correo electrónico, navegación web o intercambio de documentos de negocios, mientras que los archivos de vídeos necesitan más capacidad.
Incómoda noticia para muchos...

martes, noviembre 30, 2010

Monopolio, via directa al atraso

Alnair, en GurusBlog, explica con un ejemplo simple y a propósito, tanto por la semejanza actual como por su reminiscencia de los derechos de paso medievales, cómo un modelo de negocios monopolista termina perjudicando a todos. Sorprendentemente, hoy es el "partido progresista", quien sostiene ese modelo en el manejo de las comunicaciones. El post:

Erase una vez un país que, en pos de la modernidad y la eficiencia, decidió privatizar toda su red de carreteras. Sin embargo, durante el proceso, algo salió mal. En la licitación, un grupo empresarial se hizo con la práctica totalidad de las vías principales.
Al tener ese grupo un cuasi monopolio de las autopistas y carreteras, esta pudo establecer unos peajes generosos que le dieron pingües beneficios. Con dichos beneficios pudo incluso expandirse al extranjero y convertirse en uno de los mayores grupos mundiales en su sector.

A causa de la baja competencia en su país de origen, la empresa no tenía muchos incentivos para ampliar el número de carriles o construir nuevas vías alternativas. Al fin y al cabo, todo aquél que quisiera moverse ya tenía que pasar por alguno de sus peajes. Más carriles y más vías hubieran incrementado los gastos pero los ingresos hubieran sido más o menos los mismos.
Lógicamente los usuarios estaban muy insatisfechos. Consideraban su red de carreteras lenta, colapsada y poco eficiente. Y empezaron a aparecer voces para reclamar medidas para aumentar la competencia y la construcción de más y mejores vías de comunicación.
Ante estas críticas, la empresa respondió que el problema no era que las vías fueran insuficientes, sino que las empresas las utilizaban demasiado, transportando muchas mercancías en camiones y beneficiándose económicamente con ello. Eso colapsaba toda la red. La construcción de nuevas vías no era económicamente posible ya que los precios eran muy bajos. Pero ellos ofrecían una solución. Si las empresas pagaran, no por los kilómetros recorridos y el número de ejes del vehículo, si no por el valor de la mercancía que transportaba, entonces si saldrían las cuentas y se podrían construir más y mejores autopistas.
Las clases gobernantes, con la misma capacidad de visión de futuro que cuando privatizaron las carreteras, les pareció razonable. Así se tendrían más carreteras donde más actividad económica hubiera, pensaron, ya que esa nueva tarificación generaría incentivos para construir nuevas carreteras.
Algunas voces se levantaron en contra. Esgrimían que la circulación por las carreteras tenía que mantener su neutralidad. Que el valor de la mercancía no afectaba para nada a las carreteras y que lo único que se debía tarifar era el volumen y que los peajes eran más que suficientes para financiar la ampliación de la red viaria como se demostraba viendo que en otros países con más competencia, esa misma empresa invertía más y cobraba peajes más económicos. Nadie les escuchó.
Con el paso de los años, las carreteras dejaron de estar colapsadas. El transporte de mercancías valiosas bajó, ya que las empresas de más alto valor añadido no pudieron competir con las de otros países. Solo permanecieron aquellas empresas que necesitaban poco o ningún transporte o con mercancías poco valiosas. Las exportaciones disminuyeron enormemente y las importaciones resultaban muy caras. La gente tenía que comprar productos más caros aunque estos se produjeran más baratos en otro sitio, puesto que el precio del transporte no compensaba. El país sufrió un retraso de décadas respecto a sus vecinos comparables.
Y es que la neutralidad de las carreteras resultó ser un factor fundamental para el libre tránsito de mercancías, y por tanto para el libre mercado. Los ciudadanos descubrieron demasiado tarde que si con su pasividad dejaban que su gobierno priorizara los intereses del capital por encima de los intereses del libre mercado, las consecuencias para el futuro del país son desastrosas.
Las carreteras del futuro son las líneas de telecomunicaciones y España cada vez se parece más a ese país imaginario. Ya hemos acumulado un retraso considerable en este aspecto. Las insuficientes infraestructuras de telecomunicaciones están limitando el progreso de nuestro país y capando el talento de muchos jóvenes, impidiendo que se convierta en riqueza para todos. Telefónica ya nos ha chuleado bastante y no debemos tolerar que nos vuelva a poner la mano en la caja.
La elección está en nuestras manos. Neutralidad o miseria.

sábado, noviembre 27, 2010

Lo que no quiso ver el Senado (o algunos de sus integrantes)

Leyendo el texto de la propuesta del Partido Popular acerca de la Neutralidad en la Red, queda una pregunta pendiente, con respuestas sugeridas...¿A qué se opusieron los bloques "progresistas" en la propuesta?
Quisiera destacar dos o tres párrafos fundamentales del texto:
La universalización del acceso a Internet entre la población, así como el desarrollo de las redes de transmisión de datos a alta velocidad han revolucionado en los últimos años la práctica totalidad de los ámbitos de nuestra vida hasta el punto de que nuestra era es definida de forma generalizada por historiadores, sociólogos y políticos como la de la sociedad de la información.
En efecto, Internet ha cambiado la forma en que nos relacionamos, comunicamos, informamos y aprendemos. Ha transformado asimismo el modo de trabajar, consumir y hacer negocios; En definitiva, ha permitido superar barreras físicas y geográficas que condicionaban las libertades y oportunidades de los ciudadanos.
Nada de esto habría sido posible sin el principio que ha regido desde el principio  el funcionamiento de Internet: La neutralidad de la red.
Este principio implica que un dispositivo conectado a Internet puede comunicarse con cualquier otro equipo de la Red, independientemente de su ubicación, e intercambiar libremente cualquier clase de datos a través de cualquier protocolo de cuantos se han ido definiendo. Todos los datos que circulan por la red lo hacen en condiciones de igualdad, independientemente de su origen, destino y contenido.
La neutralidad de la red ha permitido la proliferación de múltiples servicios diferentes en Internet, tantos como se han podido imaginar: publicar y acceder a información a través de la web, enviar y recibir correos electrónicos, compartir archivos entre equipos, conversar en tiempo real mediante chat, voz y vídeo, descargar o reproducir contenidos multimedia, sincronizar datos entre equipos distantes entre sí, acceder y controlar equipos de forma remota, etc.
Además todas las empresas y usuarios de Internet han podido ofrecer estos servicios en condiciones de igualdad, llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca conocidos: Cualquier persona o empresa, por insignificante que parezca, puede competir en Internet en igualdad de condiciones con cualquier gran corporación, dado que los operadores de telecomunicaciones transmiten los datos por sus redes con idéntica prioridad y calidad tanto si proceden de una gran compañía como su origen es una modesta web o un usuario doméstico. 
No es de extrañar, por tanto, que la historia de Internet esté copada por empresas  que nacieron del talento de jóvenes sin recursos, que lograron atraer la atención de los internautas por encima de grandes empresas con inmensos recursos económicos. Ya hablemos de Google, Facebook, Skype, Youtube, EBay o cualquier gran triunfador de la red, todos nacieron de esta manera.
Sin embargo la neutralidad de la red, y por tanto Internet tal y como lo conocemos, se encuentra amenazada por los intereses de algunas operadoras de telecomunicaciones, ansiosas por controlar los datos que sus clientes intercambian con el resto de Internet para que sólo puedan hacerlo con quien ellas determinen y de la forma en que ellas establezcan.
¿De qué manera pretenden conseguirlo? Privilegiando la velocidad de transmisión de los servicios ofrecidos por unas páginas o plataformas y degradando los de otras en función de sus intereses comerciales, o incluso bloqueando directamente algunos protocolos y servicios de Internet para sus clientes. Todo ello con el objetivo de convertir Internet en una especie de sistema por canales, al estilo de la televisión, en el que una serie de servicios marginales serían de libre acceso, mientras que aquellos de mayor valor añadido sólo podrían disfrutarse a través de las páginas o plataformas con las que cada operador suscriba acuerdos comerciales.
Si se permitiera la ruptura de la neutralidad de la red los clientes de cada operador de telecomunicaciones podrían ver restringidos servicios enteros, como por ejemplo las llamadas telefónicas a través de Internet, o podrían ver degradada la velocidad de descarga de contenidos de algunas páginas web para que de este modo sólo puedan ser consumidos desde otro portal de la competencia.
Las consecuencias de la ruptura de la neutralidad de la red sobre la libre competencia serían devastadores, ya que cualquier proveedor de acceso a Internet podría distorsionar a su gusto el tráfico de sus clientes para beneficiar a la empresa que pagara por ello, o incluso dividir su oferta de acceso a Internet en paquetes de páginas y servicios a los que el cliente vería limitada su conexión, cobrando de este modo diferentes cuotas de suscripción en función de la página o servicio al que se desee acceder.
Esta perseguida integración vertical del negocio de los contenidos en Internet es especialmente peligrosa si tenemos en cuenta el limitado número de operadores con red propia que existen en el mercado de las telecomunicaciones, que en la práctica actúan como un oligopolio, y que poseen poderosos incentivos
económicos para romper de forma generalizada la neutralidad de la red sin que quepa operador alternativo neutral para los usuarios. Es por ello que se hace necesario proteger legalmente el principio de neutralidad de la red para que Internet siga siendo ese espacio de libertad e innovación que constituye hoy en día.
Esta argumentación clara y contundente, remata en una sola moción, flexible, que habilita a la defensa de lo que aquí se representa amenazado:
Modificar, de forma urgente, en todo aquello que sea necesario, la normativa española en materia de Sociedad de la Información a fin de garantizar el cumplimiento del principio de neutralidad de la red por
parte de los proveedores de telecomunicaciones que operan en España, de modo que se asegure que los paquetes de datos que circulan por sus redes reciban siempre el mismo tratamiento, sin prioridad ni jerarquía, independientemente de su contenido, origen, destino o protocolo, y sin que se filtre el tráfico para privilegiar, degradar, limitar o impedir el acceso a cualesquiera páginas o servicios
¿Qué parte de esta propuesta les molesta a los señores senadores que no votaron la iniciativa?

sábado, octubre 30, 2010

El peso de Internet en la economía inglesa

Estudio de Google comentado por BBC: Internet representaría el 7,2% del producto bruto del Reino Unido, lo que convierte a los negocios en y con la red en su quinto sector por volúmen. El estudio fue encargado por Google al Boston Consulting Group. Dice BBC:
UK internet economy 'worth billions'
The internet is worth £100bn a year to the UK economy, a study has concluded.
The research, which was commissioned by Google, found that the internet accounts for 7.2% of the UK's gross domestic product (GDP).
If the internet was an economic sector it would be the UK's fifth largest, said the report from the Boston Consulting Group (BCG).
This would make the sector larger than the construction, transport and utilities industries.
Central pillar
Some 60% of the £100bn a year figure is made up from internet consumption - the amount that users spend on online shopping and on the cost of their connections and devices to access the web.
The rest comes from investment in the UK's internet infrastructure, government IT spending and net exports.
The report, The Connected Kingdom: How the internet is transforming the UK, says that the internet's contribution to GDP is set to grow by about 10% annually, reaching 10% of GDP by 2015.
The UK, according to the report, is the world's leading nation for e-commerce. For every £1 spent online to import goods, £2.80 is exported.
"This is the opposite of the trend seen in the offline economy, which exports 90p for every £1 imported," the report says.
Internet companies play a vital role in employment with an estimated 250,000 staff, the report finds.
Small businesses that actively use the internet report sales growth more than four times greater than that of less active companies.
The report also attempts to compare the UK to other countries in the Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD).
Under its scoring system, the UK ranks sixth, above Germany, the US and France. The highest ranked country is Denmark.
"The internet is pervasive in the UK economy today, more so than in most advanced countries," said Paul Zwillenberg, partner with BCG.
"Several industries - including media, travel, insurance and fashion - are being transformed by it."
Matt Brittin, managing director of Google UK, said: "The internet is a central pillar of the UK's economy.
"The sector has come of age, and with great prospects for further growth the UK internet economy will be vital to the UK's future prosperity," he added.
 El estudio, además de analizar con detalle su participación interna, compara  Reino Unido al resto de países que encabezan el uso de Internet. Entre ellos, y en posición relegada (alrededor del vigésimo puesto), sólo España se gana un lugar entre las naciones iberoamericanas.

domingo, septiembre 19, 2010

Telefónica, Innovación, Inversión, Liderazgo

Cerrando los comentarios sobre los planes de Telefónica, vale la pena reproducir lo que Enrique Dans publicara hace algunos días. Inversión, innovación, liderazgo, son conceptos algo alejados de las propuestas de la compañia, como Dans comenta al periodista que lo interroga:
Marimar Jiménez, de Cinco Días, mantuvo conmigo una conversación telefónica y me envió posteriormente algunas cuestiones por correo electrónico para el artículo que publicó ayer, titulado “Telefonica abre la caja de los truenos” (...). Como es habitual, inserto a continuación el intercambio completo de preguntas y respuestas:
P. ¿Cómo valoras el anuncio de Telefónica en Santander sobre el tema de las tarifas planas?
R. El anuncio es, fundamentalmente, una desvergüenza. Me parece inaceptable decir que tu negocio, que mantiene unos saneadísimos resultados financieros desde hace mucho años, está al borde de la “quiebra del sistema” cuando tu volumen de inversión en infraestructura ha estado sistemáticamente muy por debajo del requerido para un país como España. No es de recibo dejar de atender las obligaciones intrínsecas de tu negocio y después venir a decir que tienes que subir tarifas o limitar calidad de servicio en un país que, con respecto al resto de su entorno comparable, se mantiene prácticamente en la edad de piedra. Que España tenga según todas las métricas las conexiones más caras y más lentas de su entorno es culpa de quien es. Los sistemas no se colapsan por naturaleza porque lo evita la necesaria inversión en infraestructuras, no hay más que darse un paseo por mercados como los de los países nórdicos, Japón o Corea del Sur para ver que no es así: pretender que un negocio tan floreciente como el de las telecomunicaciones está al borde de la quiebra es pretender hacer comulgar a la opinión pública, al gobierno y al regulador con auténticas ruedas de molino. Lo que no se puede hacer es mantener las infraestructuras de los años setenta, explotar el mercado con precios y condiciones claramente abusivas, y ahora pretender preparar al mercado para condiciones más duras aún. Si durante años no has tenido a bien atender tu negocio, déjalo y que venga otro que sí se comprometa a hacerlo.
P. ¿Ves oportuna la nueva política comercial en el momento actual? ¿Cuáles pueden ser las ventajas y los inconvenientes?
R. Si Telefonica quiere limitar las tarifas planas, es un problema de Telefonica. No corresponde a los usuarios poner los precios de los productos de ninguna compañía. Lo que a los usuarios nos toca en ese caso es solicitar a gobierno y regulador garantías suficientes de que el mercado funciona, y que por tanto, si Telefonica deja de ofrecer tarifas planas, otros operadores aprovechen el hueco de mercado que Telefonica deja y las mantengan o mejoren. Si se demuestra que en nuestro país el mercado realmente no existe como tal, entonces corresponderá al gobierno asegurar que exista, porque sin un mercado de telecomunicaciones eficiente resulta imposible asentar un modelo de crecimiento económico y de futuro sostenible. Lo que ha hecho Telefonica y la falta de control sobre ella ha sido hipotecar el futuro de todos, descuidar las infraestructuras, y amenazar la competitividad de España como país. Al privatizar la compañía, se le entregaron kilómetros y kilómetros de infraestructuras, y no se le hizo asumir compromisos serios sobre las inversiones necesarias para mantenerlas en situación competitiva: eso fue un error que pagaremos mucho tiempo. Telefonica es una empresa muy rentable porque, llevada por un criterio exclusivamente financiero, descuida los factores básicos de su negocio, como quien aspira a ordeñar una vaca permanentemente y que siga dando leche sin proporcionarle alimento alguno.
P. Telefónica lo ha planteado ligándolo a otra cuestión: la saturación de la red. ¿Crees ciertamente que la red de Telefónica y de otras operadoras están saturadas? ¿Y cuál crees que sería la solución?
R. Telefonica pretende crear una imagen de carestía inexistente: que asumamos que “la red no da más de sí” porque algunos usuarios “la utilizan demasiado”, o porque misteriosamente nuestro uso aquí en España “satura mucho más” que usos mucho más exigentes en Tokio, Seúl o Helsinki. Es completamente absurdo, y debe recibir la respuesta adecuada: invierte en mejorar la capacidad de tus infraestructuras, y verás como no se saturan. Si la estructura de costes de Telefonica no admite la inversión necesaria en infraestructuras, entonces es que Telefonica no es competitiva, y debe dejar su lugar a operadores que sí lo sean: ¿cómo se explica que con una infraestructura como la que tiene haya estado cobrando a los españoles precios a todas luces abusivos a cambio de servicios de baja calidad? Se supone que el regulador debería tomar medidas en este ámbito tomando como base países comparables al nuestro, ¿no? Ahora, Telefonica pretende o bien subir las tarifas de manera global, o limitar el volumen de descarga de las tarifas planas, o incluso eliminar la neutralidad de la red: se habla hasta de establecer “calidad tempo real”, “calidad oro” para empresas, y “calidad best effort” para particulares, cada una con sus esquemas de precios, algo que literalmente acabaría con la naturaleza de Internet como lo conocemos. Que cada uno compre a las operadoras el ancho de banda que quiera y necesite, pero que en ningún caso se metan a arbitrar con los orígenes, destinos, protocolos o contenidos que circulan por la red. Eso no les pertenece, no tienen ese derecho ni lo deben tener.
P. ¿Crees que en el transfondo de todo está el que las operadoras quieren ‘reinventar’ el negocio futuro ligado a Internet? ¿El querer acabar con la neutralidad de Internet?
R. En el trasfondo está el querer adecuar Internet a lo que las operadoras creen, en su horizonte de empresas cotizadas y resultados trimestre a trimestre, qué sería mejor para ellas. El problema es que lo mejor para las operadoras, en este caso, resulta ser lo peor para la sociedad en su conjunto, y es completamente inaceptable: eliminar la neutralidad de la red es lo mismo que matar Internet y las características que hicieron de Internet lo que es a día de hoy, y, sobre todo, el futuro imparable que le espera. La neutralidad de la red entendida como no discriminación del tráfico en función de origen, destino, protocolo o contenido es completamente innegociable, debe ser protegida por ley, es una característica de la red que hay que asumir como tal, y quien no lo haga se convertirá en un enemigo de Internet y de los intereses de la ciudadanía.

domingo, septiembre 12, 2010

Telefónica: poniendo el carro delante del caballo

Prosiguiendo adelante con sus deseos de sacar rédito del tráfico, Telefónica ha dado un primer e importante paso, aplicando tarifas diferenciadas en su subsidiaria O2 del Reino Unido. Luego de las advertencias recientes de su presidente, no puede dejar de pensarse que este modelo no será exclusivo de Inglaterra, sino que lo veremos más temprano que tarde por todos los dominios de la empresa, sea España o América Latina. En BandaAncha, entre otros, analizan los cambios en las normas de contratación de O2:
El cambio de tarifas que la filial británica llevo a cabo el lunes en su oferta de ADSL va mucho más allá de limitar la cantidad de datos que pueden descargar los usuarios. La operadora publica en su web un cuadro donde se detalla la velocidad máxima de determinados servicios, mencionando expresamente el streaming de vídeo y el intercambio de archivos P2P. Los 20 megas de la conexión sólo podrán alcanzarse en algunos casos al "navegar y leer el correo".
Telefónica ha elegido el mercado británico para llevar a la practica su nueva estrategia de "dar más valor a cada bit" que los directivos de la operadora presentaron hace una semana en el encuentro sobre telecomunicaciones de Santander.
Este lunes O2 retiró las tres modalidades de ADSL directo que comercializaba como "Unlimited" y las sustituyó por tres nuevos accesos que no se diferencian por la velocidad como ocurría hasta ahora. Entendimos el lunes que la diferencia estaba en el límite de descarga, de 20 GB en la tarifa básica y en la "política de uso responsable" en el resto. Sin embargo, al leer la letra pequeña nos damos cuenta de la dimensión del cambio que ha llevado a cabo la operadora y que claramente cruza la frontera de la neutralidad de la red.

(...) La gestión del tráfico que ha introducido Telefónica trabaja regulando la velocidad de determinados servicios. Se menciona el streaming de vídeo, citando expresamente a YouTube, y al intercambio de archivos P2P y descargas (entiendo que directas). Por ejemplo, según la tabla que aparece en el sitio de O2, aunque la modalidad básica puede sincronizar hasta 20 megas de velocidad, la velocidad del streaming no puede pasar de 0,8 Mbps. En la modalidad inmediatamente superior, también de 20 megas, la velocidad de YouTube estará limitada a 8 Mbps. Sólo el acceso más caro podrá acceder al vídeo sin restricciones.

Pero incluso la modalidad de mayor precio, denominada "The Works", tendrá limitado el P2P a 250 Kbps. durante las franjas horarias en las que se prevé un uso más intensivo de la red. Las restricciones son mucho más severas para este tipo de tráfico puesto que también se utiliza intensivamente el canal de subida al enviar información hacia la red.

Por lo tanto, en las nuevas tarifas de Telefónica O2, no se paga por la velocidad, que siempre es la misma. Se paga por la cantidad de información descargada en la tarifa más barata y por los servicios a los que se acceda en el resto.

Esta priorización de servicios permitirá a Telefónica cobrar más a los usuarios que utilizan los servicios más intensivos para la red y a la vez le blinda contra futuros proveedores de contenidos audivisuales que puedan competir con las plataformas de TV de pago de la operadora.
Recuerdo que hace años, antes de que la web se popularizara, se proponía a Internet (y la WWW) como la "autopista de la información"; una muletilla que acompañó la visión de que Internet potenciaría de una manera incalculable la circulación de la información y los negocios. Algo más de una década después, muchos países y empresas lo comprendieron, lo tomaron como una oportunidad, y lograron resultados que nos hacen creer en que todavía veremos más. Otros en cambio, parece que lo ven como una molestia. Telefónica, acostumbrada al monopolio, no comprende que las nuevas exigencias implican nuevos y mejores negocios, pero no castigándolos, sino acompañándolos. Telefónica propone resolver su retraso tecnológico castigando a sus usuarios. Acaso la aparición de nuevos actores, acostumbrados a crecer en la competencia, puedan resolver este estilo de hacer negocios.